Cuando una vela llega al final de su uso, su recipiente puede servir para organizar o decorar si está en buen estado. Comprueba primero el material y las indicaciones de su fabricante.
Antes de reutilizarlo
Deja que el recipiente se enfríe por completo. No sigas quemando la vela hasta agotar toda la cera: respeta el límite indicado en la etiqueta. Retira los restos sólidos con cuidado y deséchalos con los residuos que correspondan; no los viertas por el desagüe. La cera de soja no es hidrosoluble.
Si el material admite limpieza con agua, utiliza agua templada y jabón. Evita agua hirviendo, cambios bruscos de temperatura y utensilios que puedan dañar el recipiente. Si está agrietado o no puede limpiarse de forma segura, no lo reutilices y consulta las indicaciones de gestión de residuos de tu municipio.
1. Organizador de escritorio
Un recipiente limpio y sin bordes dañados puede guardar lápices, clips u otros objetos pequeños de uso decorativo.
2. Pequeño jarrón decorativo
Utilízalo con flores secas o elementos de decoración. Comprueba que el material sea adecuado antes de añadir agua.
3. Cubre-maceta
Puedes colocar dentro una maceta pequeña con su propio drenaje y retirarla para regar. No se recomienda perforar el recipiente ni acumular agua en él.
Usos que requieren otra comprobación
No reutilices un envase de vela para alimentos, bebidas, especias ni para fabricar otra vela salvo que su fabricante haya confirmado que es apto para ese uso. Su aspecto no demuestra que sea seguro para contacto alimentario o para otro ciclo de calentamiento.